Hace casi medio siglo las grandes potencias se reunieron y pactaron las reglas del juego económico. Las bases de Breton Woods se convirtieron en el pilar sobre el cual se desarrollaron entidades como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.
Ahora, por hechos por todos conocidos (y otros que seguramente nunca saldrán a la luz pública) el sistema hace agua. No solo la principal economía hace agua sino que amenaza por llevarse por delante todo lo que le pongan.
Para barajar y repartir de nuevo, se reunirán de nuevo para decidir cuales han de ser las reglas del juego para los años que vienen. Se encontrarán a fines de año en Estados Unidos. No solo los mismos de la vez pasada, esta vez han decidido invitar a algunos más al club. Pero para estar hay que demostrar credenciales, en especial una economía pujante y de peso.
Es decir, unos pocos elegidos van a definir la suerte del planeta para los años que vienen. Ya vimos que sus decisiones no buscan el fin altruista de garantizarle a todos los ciudadanos del planeta unas condiciones dignas de vida ni tampoco asegurar la existencia del plaeta mismo.
Creo que ya no estamos en los tiempos en los que el norte decide y el sur obedece…pero dónde están los líderes del sur lanzando sus voces. No para oponerse a una reunión sino para exigir que se cambien las reglas de acceso, que sea más democrático.
Hasta cuando tendremos más de lo mismo?